Trio de novela negra

Andrea Camilleri

Manuel Vázquez Montalban

Jean Claude Izzo

Primero apareció el detective privado Pepe Carvalho, un mirón outsider que contempla la sociedad barcelonesa de su tiempo. Eso ocurria en 1974, con Tatuaje, la novela de Manolo Vázquez MontalbánVeinte años más tarde Andrea Camilleri, en un claro homenaje a Manolo y a su criatura, se inventaba el comisario Salvo Montalbano, un poli de Catania (La forma dell’acqua, Palermo 1994). Y al año siguiente, en Marsella, surgia otro, un poli muy especial, Fabio Montale (otro explícito, confeso, homenaje a Manolo y su criatura), “un flic nonchalant et gastronome, perdú dans les quartiers nord de la ville”, como reza en la contraportada de Total Keops ( París, 1995), la novela de Jean-Claude Izzo.

Joan de Sagarra, El País, 22 abril 2001